Billantropía y urología

Hace unos meses escribía Andrea Cheer una reseña de la película "La gente honesta vive en Francia", que según entiendo vio la luz en la revista Cambio unos días después. La película, según relata el joven y bello talento recién repatriado, es una parodia de la sociedad francesa que adopta niños del tercer mundo como símbolo de estatus.

El problema ha sido tratado también por la economía experimental, con resultados asombrosos sobre la influencia que tiene el altruismo cuando nadie más lo va a reconocer (si los actos generosos son anónimos, disminuyen en cantidad). El problema, claramente, no lo tiene Bill Gates: la última edición de la revista The Economist titula Billanthropy su ejemplar (donde también vale la pena leer el artículo sobre la nueva imagen turística de nuestro país), a propósito de los recientes anuncios del todopoderoso de nuestra generación.

Curioso que los medios colombianos le presten tan poca atención a un tema que puede ser fundamental para el país. Millonarios estadounidenses deciden repartir dinero entre pobres de la misma manera en la que se encuentran fosas comunes en el Colombia, mientras los medios se empeñan en cubrir una vergonzosa pelea de jardín infantil al interior del uribismo. Pero a Colombia no llegarán recursos de la filantropía, porque entre El Tiempo y The Economist dicen que acá todo está bien. Y Santofimio también dice que acá no ha pasado nada, y la única esperanza de que se entierre un hampón como él reside en el rencor que le pueda tener un hombre que vio jugar cotejos de la Selección Colombia en La Catedral.

Tal vez seamos nosotros mismos los encargados de espantar los dineros de ayuda internacional. Cualquier persona que haya trabajado en alguna fundación (en particular yo pude ver cómo en Etnollano le pagaban salarios a personas que ya no trabajaban ahí para no perder la financiación en los años venideros, pero también está el memorable ejemplo del retiro de dineros holandeses del Ministerio del Medio Ambiente, y muchos otros más) puede entender fácilmente que los únicos altruistas que se acuerden de Colombia sean académicos que dan la lucha por la legalización.

Existe en la economía ambiental una teoría, bastante controvertida, según la cual un deterioro de los recursos en favor del crecimiento será favorable para el medio ambiente a largo plazo. Un argumento similar esgrimen Bill y su esposa Melinda (veremos en los próximos años a cuál de las dos Melindas de Woody Allen se parece más) y Warren Buffet, para quienes la posibilidad de saneamiento está más allá de los gobiernos. La pregunta anterior, al igual que la gente que busca en internet maneras de saber si la gente la bloqueó en messenger es: ¿para qué hacer, en principio, algo que merezca que lo bloqueen? Si a Bill Gates le cuesta entender cómo su emporio ha contribuido (al igual que Bono) a la desigualdad internacional, tal vez no sea la persona indicada para salvar la humanidad.

Sobre la filantropía hay que citar el chiste del millonario estadounidense que llega a Panamá y el funcionario de inmigración le pregunta que qué es eso que puso en dedicación. Filantropía,-responde él- viene del griego: filo, amor, antropo, hombre. Amor por el Hombre. Eche-responde el funcionario- ¿tanta cosa pa´ decir que es marica?

El experimento, sin embargo, es interesante, y debemos seguirlo tanto en los demás países que van camino abajo por el retrete, como quienes alguna conexión tenemos con las ciencias sociales. Lo aterrador, sin embargo, es que hace evidente una nueva realidad que se viene dibujando en cada rincón de este pedazo de roca que orbita alrededor del sol. Ya no hay programas ni agendas, sino personas y egos que buscan un lugar en la historia universal. La pregunta es, ¿con cuál de todos los maricas se queda usted?

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra  

0 piedras han sido lanzadas:

Post a Comment

 
Copyright 2007 | Andreas08v2 by GeckoandFly and TemplatesForYou | Design by Andreas Viklund
TFY Burajiru