Ambientalismo, Uribe, Santa Fe e Indiana Jones: lecciones para una deconstrucción disciplinar

Hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia aburrida y enana, un señor cualquiera decidió escribir una carta donde anunciaba que su patrón llegaría un par de días tarde al sitio de encuentro. Por cuestiones y azares de la vida, el patrón fue crucificado y se convirtió en el mártir por excelencia: Jesús. Su sabiduría metafórica fue traducida de lengua en lengua cual teléfono roto cuando no había todavía academias de la lengua ni aberraciones similares.

La carta, como el Mesías, mereció un destino similar: junto con unos escritos apócrifos (dicen los expertos seguramente gestados en Grecia y bajo la influencia de hongos alucinógenos), se constituyó en uno de los libros más cuestionados de la Biblia. De esta manera, los versos de Arameo que anunciaban una revuelta en Israel y compromisos varios de Jesús antes de poder partir con rumbo al destino de la misiva son entendidos ahora por grupos Evangélicos como las profecías que anuncian la segunda llegada del hijo de Dios. ¡Santo cielo!

Mucho se ha reportado sobre la contienda electoral de Obama y Clinton por la candidatura del partido Demócrata, al punto que nadie quiere leer nada más al respecto. Sin embargo, es importante anotar que varios pastores, con notable influencia sobre grupos electorales no sólo creen ciegamente en los versos del libro de las revelaciones, sino que además emplean su maquinaria plenamente para incitar las profecías que anuncian la segunda visita de Cristo. Esto incluye, por ejemplo, actividades estratégicas en Israel para fomentar la reconstrucción del Templo de Salomón (para verlo caer nuevamente), acelerar el calentamiento global, y sandeces por el estilo.¡Santo Dios!

Lo curioso del asunto es que alguien llegue a semejante conclusión. Como los uribistas, los antiuribistas, y otras muestras de la sinrazón. El enigma ha llegado a interesar a científicos, quienes sostienen en una reciente publicación que las verdades absolutas, la seguridad plena de estar en lo cierto, no es un proceso mental que se ubique en el campo de la razón. En otras palabras: vivir engañado, una de las maravillas de ser humano. Jurar y comer mocos por una causa perdida, una mentira que más nos demoramos en inventar que en creer nosotros mismos. Como Uribe por el director del DAS o los hinchas de Santa Fe (un premio a la perseverancia y la lealtad). En el más reciente ejemplar de la revista WIRED un artículo rompe con los mitos del ambientalismo, como por ejemplo que manejar un Prius ayuda con el calentamiento global.

Pero no son uribistas, santafereños y ambientalistas los únicos que gozan el privilegio de vivir una mentira. Yo, después de 6 años de licenciarme como antropólogo, me preparo para realizar mi primer trabajo de campo. Al parecer, los próceres de la disciplina en Colombia consideraron que ese elemento característico de cualquier programa a nivel internacional era un elemento prescindible de la formación académica. En medio de mi crisis disciplinar personal me topé con la nueva cinta de Indiana Jones, tal vez una de las mayores inspiraciones para los arqueólogos de nuestra generación. 19 años más tarde y empezando un programa doctoral, veo un mito que tanto George Lucas como el programa de Los Andes han contribuido a perpetuar.

La antropología no se trata de aventuras rescatando tesoros de tribus malvadas, como Indiana Jones, ni de ser un ratón de biblioteca como Fabricio Cabrera. Hay que decirlo, si tanto el primero como el segundo quisieran retratar la esencia disciplinar, empezarían por representar un ser fumando bareta en un sofá. Ya verán cuando escriba yo mi guión de Indiana Jones.

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra  

3 piedras han sido lanzadas:

Steve said... 12:05  

dondeesta la supercontra? - steve (yuvutu.com)

sexy said... 04:48  

Redtube

Elecciones Presidencia said... 16:26  

Qué buen artículo, te felicito y espero sigas así con tú blog.

Te saludo.

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