Los curas y Juanito

Otro caso de la vida real

Nadie sabe bien si fue porque lo llamaron Juan(ito), pero desde que pudo empezar a hacer travesuras encarnó plenamente aquel personaje genérico del que se cuentan tantos chistes. Como veremos más adelante, algunos cuestionan si tuvo en algún momento uso de razón. Otros sostienen que sólo siguió el destino que tenía marcado. Sus familiares lo querían como era. Lo único cierto es que Juanito era un niño problema. Uno de esos que ya en preescolar es expulsado del colegio, y que a los 10 años va por su quinta institución educativa. Tuvo la mala suerte, eso sí, de llegar a un colegio de curas pues el caso para ellos era todo un reto, y consideraban una cuestión de voluntad los fracasos pedagógicos. Ellos se consideraban pacientes, y con amor pretendían curar la energía desbordada de éste alumno.

Antes de llegar, Juanito se había introducido frijoles en la nariz y acabó en urgencias. Masacro sin misericordia todos los intentos de mascota que hubo en su curso. Le cortó el pelo a 7 personas, una de ellas siendo la profesora. Defecó en el escritorio del director de grupo tres veces, orinó y le puso pegamento a las onces de sus compañeros, y voló el transformador de 3 colegios en un año y medio.

Cuando llegó a manos de los curas no pudo intimidarlos con sus antecedentes. Ellos insistieron en tratarlo con amor para encausar toda su hiperactividad. La respuesta de Juanito fue defecar en el escritorio del director de grupo nuevamente, mandar prostitutas y bailarinas exóticas al padre principal, acosar sexualmente a una de las monjas que trabajaba en la capilla, prender en llamas el corredor que se disponía a brillar la anciana aseadora del colegio (con ella en él, obviamente), estrellar 5 buses institucionales, y descomponer el auto del cura mayor en cuatro ocasiones.

¿Cuál fue la respuesta de los curas? No desistieron. Intentaron una vez más usar todo el amor que el Señor les había dado para sacar el demonio que Juanito llevaba dentro...con exorcismo. En pleno siglo XX, en plena década de los 90s, y aunque nos pueda parecer absurdo, lo amarraron de pies y manos en el sótano de un edificio, y le echaron agua bendita mientras decían (palabras más, palabras menos), "demonio que habitas el cuerpo de Juanito, sal de ese cuerpo."

Yo, como profesor, seguramente le habría dado un par de puñetazos al imbécil de Juanito. Lo habría hecho limpiar sus excrementos con las manos, y lo habría obligado a comerse las onces que orinó. Todo eso, pero jamás algo tan troglodita como un ejercicio de exorcismo. Y es que la historia, aunque radical, refleja una realidad bastante triste: que las comunidades religiosas controlen buena parte de los colegios y las universidades en Colombia. Es inaudito que, por ejemplo, los estudiantes de la Universidad de la Sabana no puedan sacar de su propia biblioteca Cien Años de Soledad porque el Opus Dei así lo reglamenta. Los jesuitas de la Javeriana han dado muestras de vanguardia conceptual al ser, por ejemplo, la única universidad de Bogotá en la que se puede realizar un ciclo de cine rosa, pero eso es porque le rinden culto al dinero antes que a cualquier otra cosa. Sin embargo, ejemplos tan absurdos como el exorcismo del pobre cretino de Juanito abundan, y en últimas, entre colegios de monjas para niñas, educación de curas para hombres, y universidades de comunidades religiosas, el país tiene garantizado por un buen rato la estructura machista de hace un par de siglos. Habría, en todo caso, colegios ridículamente costumbristas sin ser religiosos, pero sí es una pena que buena parte de la educación que recibimos hoy los Colombianos (y buena parte de la que es considerada la "mejor" educación), venga de comunidades religiosas. ¿Conoce, alguien más, ejemplos absurdos de educación religiosa en Colombia?

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra  

4 piedras han sido lanzadas:

Lorenzo Morales said... 12:56  

A una prima las monjas le mojaban la cabeza con agua helada para que orinara a la hora del recreo y no en clase. Los curas (hay excepciones, como en todo) son un club de corruptos hipócritas. Odio a los curas.

Pepito said... 13:57  

Nice Blog

Eduardo Osorio said... 14:44  

Estamos hablando de hechos contemporaneos supercontra?

Yo fui educado en colegio religioso por padres lasallistas y no supe de nada absurdo que pasara. Bueno, me acuerdo de un companiero que lo botaron por robarse los paquetes de ostias de la iglesia del colegio... no se si lo botaron por ladron o por comerse el pan de Dios.

Anonymous said... 14:53  

Excelente. En el colegio donde fui educado (La Salle) existian salones donde era prohibido el paso para estudiantes... Nunca vimos las monjas por alla, pero alguno aseguro verlas, supuestamente todas las revistas pronograficas que nos incautaban iban a parar a estos salones para deleite de los presbiteros del colegio.

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