electofacebook

Cipote sorpresa se llevarían las recientes adiciones de la campaña del Polo Democrático si algún día llegara Petro a ganar las elecciones. En primer lugar, como ya lo ha dejado ver el Polo, del discurso a la práctica la ideología de equidad se transforma en una muchedumbre donde la consigna es cuidar la espalda del compañero, sin cuestionar su competencia para el tema. Dicha mentalidad de sindicato anacrónico es probablemente herencia de las maquinarias internas por las cuales estarían votando quienes quieren una transformación lejos del clientelismo. El poder para nosotros, primera consigna de la praxis del Polo.

En segundo lugar, y más importante, resulta la idea de igualdad que beligerantemente defiende Petro de ataques que nadie ha pronunciado. Para la muestra, un botón: los colegios en concesión, entre otros temas que provocaron el distanciamiento de Lucho con el Polo, fueron cancelados a pesar de dar magníficos resultados con el argumento de que producirían desigualdad social, pues no todos los niños podrían ser educados bajo el régimen experimental y efectivo. Todos jodidos y cortar por lo bajo, segunda consigna.

Luego, resulta desconcertante la secuencia de declaraciones entre Mockus y Petro que circularon tanto en medios como en redes sociales. Curioso que personas, entre mi círculo más cercano de amigos, que se piensan como mentes críticas hayan salido indignados a protestar por las declaraciones de Antanas sin antes hacer una verificación de fuentes. ¿Qué dijo Antanas? ¿En qué contexto? Yo he buscado sin mucha suerte referencias al contexto donde tuvo lugar el desafortunado (y muy sobreinterpretado) comentario.

Entre tanto, la campaña del candidato del establecimiento suena poco. Salvo los escándalos relacionados con la presencia de J.J. Rendón (si tiene visa o no, óigase el debate profundo), denunciados por los medios del establecimiento. Mientras tanto, Ravi Singh, verdadero estratega de la campaña de santos y Gurú de las redes sociales, permanece misteriosamente aislado de toda la (hay que decirlo) mierda.

Para entender las elecciones actuales, postulo, hay que explorar la figura de Singh, quien cuenta entre su ajuar como asesor con la nada despreciable medalla que otorga la victora de Barack Obama en las pasadas elecciones estadounidenses. O, bueno, uno de los muchos que se ha autoatribuido el fenómeno social, como los amigos de uno que borrachos sostienen que ellos pusieron de moda la cachucha o fumar porro en papel de habano.

Dado que Singh, en su inmenso conocimiento de las redes sociales se mantiene aislado de la prensa, no hay mucha información que circule sobre su nombre o sus prácticas, diferentes de un par de comentarios políticamente correctos. Sin embargo, un breve vistazo a la campaña de Barack Obama muestra grandes coincidencias con el proceder de la campaña de Juan Manuel Santos. Tanto en sus trapos sucios, como en franca lid.

Uno de los rasgos más importantes que tuvo la campaña de Obama con respecto a la de Clinton, y sobre todo, con respecto a la tradición política estadounidense, fue optar por hacer campaña en todos los estados. Normalmente los candidatos, sobre todo en primera vuelta, se concentran en los estados que conceden el mayor número de votos. Tal vez una de las paradojas más grandes es que Hilary ganó en California, un estado que se vanagloria por su mentalidad crítica y que siente orgullo por Obama. Obama ganó tanto en lo grande como en la minucia, en los votos remotos y que otros daban por perdidos.

El segundo gran punto atribuido al trabajo de Singh, y probablemente el más importante, es el uso de redes sociales para hacer campañas políticas. Sobre todo, la manipulación intencionada, o por lo menos el intento. Dice el mismo Singh que uno no puede alterar un fenómeno social, solo adaptar su discurso para que emocione y genere sentido de pertenencia entre los electores.

Sin embargo, la campaña de Obama no fue toda color de rosa. El uso de trolls (usuarios pagados, en ocasiones disfrazados como electores de otro candidato) inundaron las redes. Para la muestra un botón, de trolls que se hacían pasar por seguidores de Hillary pero que argumentaban deseo de votar por Obama:


I’m a big Hillary supporter and I do think she should continue her campaign to June 3. But I realize that Obama will be the nominee and I will vote for him. Voting for John McCain never even crossed my mind. That would be insane! He’s a Bush clone. The last thing we need is more wars and more failed economy. I’m sad Hillary lost. But Obama will be a good president. Much better than George W Bush or John McCain!


Adicionalmente, en varios estados hubo denuncias de manipulación de encuestas, y sobre todo, de simulación de empresas encuestadoras para sembrar dudas. Por ejemplo, una queja reiterada: llama una empresa encuestadora y pregunta por quién va a votar, para luego enunciar, "¿Cuál de las siguientes características define mejor a su candidato: a. Inconstante, b. Peligroso, c." etcétera.

El punto más cuestionable, y que a mi modo de ver tiene una versión análoga en las elecciones colombianas, fue el uso de sustitutos para lanzar críticas. Por ejemplo, buena parte de la campaña de desprestigio contra la dupla Clinton tuvo que ver con acusaciones de racismo que hacían, naturalmente, personas ajenas a la campaña de Barack Obama.

Visto así, la campaña de Santos ha logrado pasos importantes: en primer lugar encontró en el Polo y los mamertos una fuente reaccionaria (¡sorpresa!), que contrario a lo que todos piensan, no es muy dada a constatar fuentes y formarse un criterio propio. La misma campaña de desprestigio, manipulación de encuestas, trolls que sostienen votar por otros candidatos, y sustitutos para dar la pelea empleada en para subir a Barack Obama parece haber frenado la ola verde. La consigna, que haya segunda vuelta, parece haber dado resultado.

No será muy sorprendente que en los foros empiecen a circular comentarios para la segunda vuelta de supuestos seguidores del Polo que sostienen votar por Santos como mejor opción (y tal vez dada su alianza con Angelino). Los votos del Polo, más que comprometidos con una causa, tendrán en Santos al perfecto clientelista listo a transar (como ya lo hizo con su elección de fórmula). Y Santos, sabemos todos, no tiene problema en dormir con el enemigo.

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra 0 piedras han sido lanzadas Links to this post  

Manifesto pacifista

La creciente ola verde ha suscitado pánico en la maquinaria. La respuesta ha sido:

1. Contratar ejércitos de personas que inunden internet (blogs, youtube, foros) con comentarios. El objetivo es simular una muchedumbre que apoya a Santos, ya que al votar la gente da mucha importancia a quien creen que goza de más aceptación. Lo que buscan es alterar la percepción de todos. Han empezado a lograrlo.

2. Polemizar para provocar la reacción. La cuña que remeda a Uribe no tiene por objeto engañar (habrían podido buscar un mejor imitador) sino perpetuar la división entre uribistas y oposición para que Santos finalmente pueda heredarla. Igualmente, la llegada de J.J. Rendón fue anunciada por Semana y El Tiempo, y demás medios del establecimiento para generar polarización. El estratega de la campaña realmente es Ravi Singh, secreto bien guardado.

3. Difamar.

¿Cómo reaccionar constructivamente?

Hacer oír nuestras voces.

1. Copiar y pegar (re-tweet) mensajes positivos de Antanas. Entre más circule la información, se consolidará una red donde cada persona es como una neurona que activa a las que tiene cerca. Es un proceso similar al de un organismo que despierta y adquiere consciencia de sí mismo, similar a lo que llaman la Singularidad.

2. Participar en los foros de periódicos y revistas de circulación masiva. No para reaccionar contra el ejército de comentaristas contratados, sino para luchar porque no se altere la percepción. Un simple "Soy fuerza de paz, no responderé a provocaciones. ¡Antanas Mockus Presidente!" deja testimonio, hace oír cada voz.

3. Maratón verde en Twitter/Facebook: En las próximas semanas es importante actualizar frecuentemente estos medios.


Somos más los colombianos que queremos la paz. Hagamos oír nuestra voz. Demos la pelea, sin armas ni trucos.

Ya estamos conetados, ahora es importante una acción conjunta. Como empezar la ola en el estadio.

¿Quién dijo yo? :) Nada cuesta y puede funcionar. Yo no me quiero quedar quieto y ver a Santos presidente por 4 u 8 años.

Hora 0, Viernes 14 de Mayo, 12 del medio día en punto. Rieguen la voz.

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra 0 piedras han sido lanzadas Links to this post  

Mi click está creciendo alrededor del planeta: no solo de encuestas viven las ciencias sociales

Los antropólogos, y en general cualquier profesional de las ciencias sociales, normalmente debemos luchar contra el imaginario colectivo de las encuestas como método para realizar mediciones sobre fenómenos culturales (lo que quiera que eso signifique). Incluso, el reto más fuerte, el detractor más escéptico, es uno mismo, pues dentro de la formación que se recibe en la universidades hay pocos cursos donde se aborden explícitamente métodos de investigación. Y cuando los hay, ¡oh sorpresa!: cómo hacer encuestas, y un par de cursos donde ni profesor ni estudiantes quieren estar. Por lo menos así era en la respetable Universidad de Los Andes cuando yo tuve a bien descarriarme, y me atrevería a asegurar que el asunto no ha cambiado drásticamente (por lo menos para bien de los estudiantes).

Con motivo de las elecciones presidenciales venideras, todas las empresas de medición salen a pavonear sus métodos sofisticados. Cada cual, probablemente, intenta medir de una manera más precisa quién será el próximo presidente de Colombia. Luego, los debates sobre la manipulación (algo que las encuestas mismas no pueden medir es su propia capacidad de transformar la opinión), y en general una confusión absoluta. Peor aún, cuando los periodistas intentan aclarar todo se desbordan en largas diatribas que contrastan fuentes, pero que en últimas cuentan con poco contenido: Semana, El Espectador.

De los aventurados en abordar el tema, Alejandro Peláez en su blog de La silla vacía es el único que he encontrado que se tomó el trabajo de hacer algo: graficar todas las encuestas para que cada cual forme su opinión. Vale la pena leer su entrada. De su página, las siguientes gráficas.








Por supuesto, el tema de la variación en las encuestas no es exclusivo de Colombia. La dura carrera a la presidencia entre Obama y McCain tuvo un sinnúmero de datos que en su conjunto lograban una sola cosa: confundir al electorado (además, porque para el electorado parece fundamental saber quién es el candidato que encabeza las listas). En medio de tanta confusión, un blogger aficionado a apostar en bésibol desarrolló una técnica infalible. El método: ponderar cada encuesta con su capacidad de predicción. Fivethirtyeight.com, ahora dedicado a analizar las elecciones inglesas, parece sugerir una mirada interesante para el conflicto de las encuestas en Colombia: ¿cuál de ellas ha tenido mejores resultados prediciendo votaciones en el pasado? Más allá de que en una u otra se empleen métodos novedosos, o una pregunta de filtro, debemos preguntarnos qué tan bien ha funcionado cada firma en el pasado.

Adicionalmente, es importante mencionar que las encuestas, contrario a lo que piensan humanistas y mortales, no son el único método empleado para realizar mediciones de tendencias. En mercadeo es común enclaustrar grupos de personas en un cuarto para que coman cereal y pedirles comentarios. Los grupos focales, como se conoce esta ocurrencia, resultan inadecuados para predecir popularidad de eventos puntuales, como el éxito que tendrá un grupo musical o una película: si se divide el grupo de participantes en dos salones y se presentan los mismos productos, se genera una moda particular en cada sala. Uno de los grandes inconvenientes de la industria cinematográfica es, justamente, la inmensa incertidumbre, pues solamente alrededor del 3% de las producciones generan ganancias (astronómicas, y que por ende compensan las pérdidas de las demás producciones para los estudios). Es por esto que la industria negocia combos de películas, y así, si una sala colombiana desea presentar Avatar, también debe presentar películas basura que nadie quiere ver.

Un método que ha gozado mucha popularidad para realizar predicciones se fundamenta en una observación de la manera como las personas responden encuestas. En elecciones democráticas, por ejemplo, la gente responde de una manera muy diferente la pregunta ¿por quién va a votar? de ¿quién cree que va a ganar? En general, la segunda respuesta es mucho más acertada, y la agregación representa una visión más fidedigna del objeto en cuestión. Sin embargo, para seguir con el ejemplo, no resulta inaudito pensar que hay individuos que prefieren tapar el sol con las manos y no reconocer que su candidato de preferencia es inviable en un comicio, y no hay incentivos para responder honestamente. Para solucionar este percance han surgido los mercados de predicción: una suerte de casinos donde la gente apuesta por los resultados.

Finalmente, un método que ha cobrado mucha fuerza con el surgimiento de internet, es la popularidad en las búsquedas. En epidemiología, Google experimenta con mucho éxito un método para detectar brotes de enfermedad en tiempo real, basado en las búsquedas. Por ejemplo, si las palabras brote, entrepierna, picazón, y ardor empiezan a ser buscadas en un lugar geográfico puntual, probablemente indican una epidemia.

Acá las gráficas de los candidatos en los buscadores, y el link de la página que las genera (es interactiva y divertida):



Interesante la caída en picada de Santos en las noticias, más todavía si se tiene en cuenta que su familia es dueña de uno de los periódicos (armas) de circulación masiva. No se puede negar, en todo caso, que la ola verde también pierde un poco de su fuerza en los últimos días, pero sigue casi al doble de popularidad que su más inmediato contrincante.

Finalmente, hasta las elecciones, a la derecha un instrumento que publica en tiempo real lo que dice la gente en Twitter acerca de Mockus. Muy apropiado para el momento, dado que un grupo liderado por Noah Smith, un ingeniero de sistemas de la universidad Carnegie Mellon University en Pittsburgh cuenta con datos que sugieren que Twitter puede ser tan efectivo como las encuestas por teléfono.

¿Quién ganará? Ustedes dirán. Yo creo que Antanas, y no creo que Santos.

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra 1 piedras han sido lanzadas Links to this post  

Cuando la pasión es sinrazón

1.

En su más reciente sátira social, el artista rebelde (o genio incomprendido) Banksy nos brinda una hermosa reflexión en torno al éxito y a las vueltas inesperadas que da la vida. Para los no iniciados, Banksy es el pseudónimo que usa un artista británico famoso por, entre otras cosas: colgar sus propios cuadros en exposiciones de museos burlando la seguridad, realizar intervenciones en espacios públicos, y sobre todo, por ser parte (casi icono y emblema) del movimiento artístico conocido como street art.

Su más reciente creación, muy al estilo de Las 5 obstrucciones de Lars Von Trier, es una especie de mirada a la mirada del arte. Un homenaje a la vida de un hombre que, sin saber por qué, sigue sus más sinceros deseos, conectado con la esencia de su ser.

¿Cuándo la pasión se vuelve obsesión? La película documenta el exquisito proceso mediante el cual se traza la línea por medio de acciones colectivas. Acciones colectivas, naturalmente, muy desinformadas. Una de las grandes paradojas de nuestra era: el colapso del crowdsourcing, o por lo menos de la verdad. El mismo efecto wikipedia, donde cada día se consolidan más mitos absurdos, parece cobrar vida en el documental, que narra como el capitalismo se apropió de una línea (género, estilo) que vivía justamente por el derecho a cuestionar.

2.

Los últimos meses la democracia colombiana ha vivido un frenesí. Jamás antes en la historia del país (por lo menos en la que conozco yo) un candidato a la presidencia está en la pugna por el poder sin pertenecer a la clase política. En una secuencia de acontecimientos que parecen remembrar la desventura del florero de Llorente, la historia del país es trazada más por el azar que por los clamores del pueblo o la voluntad de una clase política podrida hasta el tuétano pero que se rehusa a morir.

Lo que no pudo una paupérrima oposición (que ni siquiera pudo tomar forma en 8 años), lo que no pudieron uno y mil escándalos políticos más asquerosos que el Watergate, lo conquistó la idiotez de un solo ser: Luis Guillermo Giraldo tuvo a bien redactar mal la pregunta central del referendo, para empezar, y además hacer caso omiso de cualquier tipo de normatividad relacionada con la financiación de una iniciativa popular.

Así bien, a un mes de las elecciones los uribistas intentan convencer al país entero de que la alternativa para la continuidad es Juan Manuel Santos. Lo malo es que deben empezar por convencerse a sí mismos, ya que Santos encarna todo eso que Uribe (o más bien aquella imagen abstracta que parece estar en el inconsciente colectivo) y sus seguidores aborrecen.

La mano firme y desafiante de Uribe se pierde en el ceño fruncido y la mirada engañosa de Juan Manuel. La prosopopeya del libertador, el tartamudeo de su protégé. La solemnidad de quien obra por el bien, la soberbia de quien no tiene moral.

¿Extraditaría Mockus al Presidente? Un uribista fiel sabe que más probable es un juicio justo si Antanas es el sucesor. Sin embargo, la ironía más grande resulta ser que el mismo Uribe está más allá de su propia voluntad. Al igual que el llamado efecto teflón, donde no había podredumbre capaz de aferrarse a la imagen del benefactor universal, su menuda figurita en cólera no parece afectar la intención de voto.

La gran paradoja es que Mockus representa una imagen mucho más parecida a Uribe que el mismo Santos. Ambos mesiánicos, representan una apuesta por mejorar eso que necesita el país. Juntos, representan un país que vota cansado de ver a sus hermanos morir. Más allá de los temas, ambos tienen un ideal que harán valer hasta sus últimas consecuencias: uno como libertador, y otro como el superhombre de Nietzsche.

Santos, por el contrario, es una estirpe llena de intrigas en torno al poder.

3.

Últimamente despierto desubicado. A veces pienso que estoy en Colombia, en la casa de mi madre. Una vez desperté pensando que estaba en otro momento de mi vida, en la universidad. De pronto añoro esas épocas. No sé. Tal vez, es solo que duermo poco. Pero bueno, también puede ser que últimamente nadie sabe donde está parado porque el mundo está muy loco.

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra 0 piedras han sido lanzadas Links to this post  

 
Copyright 2007 | Andreas08v2 by GeckoandFly and TemplatesForYou | Design by Andreas Viklund
TFY Burajiru