Paraísos tropicales

Y de repente un día uno se levanta de la cama, en horario a.m. (muy a.m.) y sin haber dormido. Toda la noche sintió como si hubiera un televisor prendido pero sin volumen, sólo electrostática. El hambre no es la misma y la música suena repetitiva, hasta en la emisora favorita. No tiene uno muy claro lo que pasa, hasta que se topa con algún amigo:

- Pero, ¿qué le pasa?
- No sé, me siento raro. No puedo dormir y estoy de mal genio.
- Y, ¿por qué?
- Tampoco sé.
- ¿Le pasa algo en el trabajo?
- ¿Cuál trabajo?
- ¿No será que está enamorado?
- No creo. Aunque cada vez soy menos antiuribista.
- Y...¿entonces?
- ¡Coño, que no tengo ni puta idea de lo que me pasa! -piensa uno, añorando momentos como los de los protagonistas de las películas de Woody Allen que graban cassettes para entregarse plenamente a la pseudodepresión. Claramente el cine no es una buena guía para afrontar los percances psicológicos: ni la depresión como en Annie Hall, ni el insomnio como en Fight Club. Los respectivos autores evidentemente sufren de todos los males menos de aquellos que se atribuyen. Entre tanto, otra amiga llama de mal genio:

- ¡Desgraciado!
- ¿Tampoco usté puede dormir?
- No se haga el pendejo. Me ha dejado metida como tres veces, y no devuelve las llamadas.

Y, ¿qué puede responder uno? No sólo no ha sido productiva la victimizada, sino que además ha pasado inadvertida, y ahora uno es el villano. Atrás los días en los que le preguntan a uno cómo está y lo invitan a burdeles para subir el ánimo. Al parecer, es necesario tener novia para lograr un poco de melodrama. Qué deprimente. Qué depresión tan deprimente.

- Perdón, no es personal. Hagamos algo en estos días.
- ¿Ah, sí? Pues yo ya no voy a volver a llamarlo. Aparezca cuando se le dé la gana- y tira el teléfono.

Entonces, grave error, decide uno pasar por internet para ver si hay una remota esperanza. En la cuenta, un mensaje en portugués me dice algo parecido a que mi mujer me engaña con mi mejor amigo. ¡Qué deprimente! No tengo una mujer que me engañe. Otro mail informa que hay una acalorada discusión en un foro de evolución donde un par de profesores distinguidos se nombran la madre con los restos del bebé de Lucy como excusa. Deprimente.

Luego pasa uno por el blog, y, oh sorpresa, nadie ha escrito. Está igual que la última vez que uno decidió darle un vistazo. No hay un hada madrina que haya escrito. En eltiempo.com y semana.com hay noticias contra el gobierno, tan bajo hemos caído. Fútbolred cada vez está peor, desde que intentan hacer periodismo serio, de manera que acaba uno en soho.com buscando lo que no se le ha perdido. Deprimente. Finalmente, como último recurso, entra uno a esa antigua cuenta de correo a la que ya nadie escribe, para ver si por error hay algún mensaje de alguien que lo conoció en aquellos días como adolescente (que por lo visto no se han ido). No sólo no hay nada nuevo, sino que además un virus raro no me deja leer los mensajes viejos. Deprimente. Mira uno por la ventana y es un día soleado, hermoso, deprimente. En messenger están los mismos de siempre. __________. Podría hacer una de las muchas vueltas que tengo pendientes, leer uno de los muchos libros que compré con el buen propósito de no dejarlos en la biblioteca eternamente, o incluso hacer deporte. Pero, por lo menos, en ese aspecto sí puede uno ser consecuente, y para cerrar con broche de oro, se levanta a ver televisión un rato. Naturalmente no hay nada, de manera que repite la rutina un par de veces, hasta que alguna otra persona interrumpe por messenger o celular, para preguntar que hace uno.

- No he hecho un culo en todo el día.
- ¡Malparido! Yo en cambio estoy despierto desde las 6 en reuniones. ¡Qué envidia su buena vida!

Deprimente.

Propiedad gastrointestinal de:Supercontra  

7 piedras han sido lanzadas:

pequeña padawan said... 08:56  

sin espíritu de hada madrina, le cuento que estamos todos más o menos en las mismas... todos nos metemos a messenger pero nos da pereza hablarle a los otros, revisamos correo pero no escribimos, esperamos a que pase algo pero en el intermedio preferimos irnos a ver televisión. espero que su depre coja camino pronto, mr. supercontra. saludos.

dumpa said... 10:48  

yo ya le explique porque está deprimido.
Acuerdese que siempre tengo razón

Lina said... 12:13  

que depresión tan horrible..y si creo que todos estamos en lo mismo..y asi uno tenga muhcas partes de la vida "arregladas" simpre es lo mismo..

saggezza said... 12:26  

uuh.. Lina me hace pensar.. que circulo tan maluco..estar mal y despues bien, estar bien y despues mal, creo que mas bien ese estado de "no estar" " no se que tengo" puede ser mejor. Mis dias se parecen ultimamente un poco al del post... no se si no pensar en eso o esperar a que alguien revuelva un poco el asunto.

Anonymous said... 02:00  

mueráse hujueputa si está tan deprimido! seguro se vió una de woody allen antes de sentarse frente al compu. cada vez está escribiendo más sabroso, está buenisimo el último pedacito.

FZ said... 23:45  

Es curioso pero uno necestia como un reto que intranquiliza, para mantenerse tranquilo. A veces es una pareja, a veces un trabajo pero el estado de animo ne si no sirve como tal.

catalba said... 12:14  

usted si que escribe bien.

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